Por Stephanía Pinzón Hernández
El fin de los campos o campo de labranza, eso significa Bacatá, el nombre original de Bogotá, conocida así por sus tierras fértiles resultado de los diferentes cuerpos de agua que la bañaban:
Cuatro ríos: San Francisco o Vicachá, San Agustín o Manzanares, Arzobispo y Fucha.
Ocho arroyos y quebradas: “del Hoyo del Venado, la de Guadalupe, la de San Bruno, la de Mi Padre Jesús, la del Zanjón, la del Aserrío, la del Teñidero y la del Soche” (Mejía, 1999).
No en vano era el territorio de recreo del Zipa, un paraíso de aguas cristalinas, de cerros imponentes y tierras inclinadas gobernado por Sie, la diosa del agua. Territorio que –tristemente- enamoró a Gonzalo Jiménez de Quesada y por eso allí estableció que debía estar Santafé.
En la colonia y también en la república, los barrios o parroquias eran una suerte de islas separadas de oriente a occidente, que estaban conectadas entre sí por algunos puentes o pasos rudimentarios, pues los ríos eran caudalosos y no era posible atravesarlos a pie en algunos casos. Sin embargo, a pesar de la necesidad de estos, durante la colonia apenas fueron construidos 10 puentes. El proceso de poblamiento de la capital llevó a que esa suerte de islas fueran ocupadas cada día más y más, y generó la necesidad de comunicarlas entre sí. Fue hasta la república, que aunque, sin recursos, la administración local construyó un total de 30 puentes que permitieron conectar la ciudad, siendo un número reducido teniendo en cuenta la extensión de la capital.
Imagen 1. División administrativa de Bogotá. Los ríos y las parroquias (Mejía, 1999: 69)
Tiempo después como resultado de las campañas higienistas, después de 1917, el río Vicachá fue canalizado y tapado para evitar que aumentara como foco de infección, lo que trajo consigo que los puentes que allí estuvieron ubicados desaparecieran. En algunos casos fueron demolidos, en otros tapados y solo dos se conservan hasta la fecha.
El río con más puentes en ese entonces era el San Francisco, conocido como Vicachá por los muiscas, que significa “el resplandor de la noche”, con la luna llena dibujaba una línea de plata que marcaba el corazón de la ciudad, que después sería convertido en la avenida Jiménez. Uno de ellos era el puente Núñez, cuya construcción inició en 1886, tras la firma del contrato entre el alcalde don Higinio Cualla y George Simpson, aprobado por el Concejo el 13 de agosto de 1886. Como se puede observar en el diario Registro Municipal. Su construcción terminó en marzo de 1887 –tres meses después de lo estipulado en el contrato- hizo parte de la obra del Ferrocarril del Oriente (1914-1931) para unir Bogotá con el río Meta. La vía iba desde la Plaza de Bolívar hasta el puente Núñez, en 1917 se extendió hasta el río Fucha y en 1927 hasta Yomasa. En 1935 el material del ferrocarril fue vendido y el proyecto se suspendió.
Es el caso del puente Holguín que aún hace parte del Paseo Bolívar y es uno de sus atractivos turísticos, precisamente en el mes de junio fue reabierto a visitantes. El puente de Aguas reapareció durante la construcción del Eje Ambiental en la avenida Jiménez y actualmente está cercado y a la vista del público. Por su parte el puente Colón cuya construcción terminó en diciembre de 1870, fue encontrado en 2003 pero no corrió la misma suerte de Aguas.
Otros puentes como los de Micos y San Victorino, dos de los primeros en la historia de Bogotá, de hecho los únicos sobre el río San Francisco, que además le dieron dinamismo a San Victorino como la puerta de entrada a la ciudad, no corrieron con la misma suerte.
Imagen 2. Registro Municipal. Órgano Oficial del Distrito, 1886. Ubicación: Archivo de Bogotá.
"INFORME del comisionado para revisar los daños en los puentes del Carmen y Colón.Además de la necesidad de construcción de los puentes que fue solventada en la segunda mitad del siglo XIX, otro problema fue el mantenimiento de estos, como lo detalla el informe del comisionado para revisar los daños en los puentes del Carmen y Colón (imagen 3):
Señor Alcalde de Distrito de Bogotá.
Habiendo tenido el honor de ser comisionado por usted para ver en qué consiste el daño del puente del Carmen, me asocié al señor Arquitecto nacional y con él hice la inspección de los daños, los que consisten en la pérdida del pavimento del puente en el lecho del río, lo que ocasiona que estén falseados los estribos y también parte de la muralla. (...) También me trasladé por el mismo motivo al puente de Colón, con el señor Ricardo Liévano, y hallamos que el daño del puente consiste en el derrumbe de la aleta occidental. El puente no peligra (...)". (Registro Municipal. Órgano Oficial del Distrito, 1885).
Sumado a los permanentes derrumbes que inicialmente se presentaron como resultado del crecimiento de los ríos. Pese a que Bogotá había sido ratificada como la capital del país, los recursos que recibía para temas de infraestructura en términos generales eran muy reducidos, pues:
“Al comienzo de la vida republicana Colombia tenía un mercado de capitales reducido y con un alto grado de iliquidez; además, se caracterizó por una crisis fiscal permanente originada por el gasto militar, bajos ingresos fiscales, una débil articulación al mercado mundial y el peso de la deuda externa heredada de la independencia. En términos generales, fue un escenario de altísima incertidumbre para el empresariado colombiano”. (Correa Restrepo, 2011). Y para las finanzas de las ciudades.
Ya entrado el siglo XX los ríos que bañaban la ciudad, víctimas de un manejo inadecuado de basuras, convertidas en cañerías y descuidadas por la administración distrital, pasaron de ser lugares de encuentro y recreo, balnearios o para pescar a avenidas grises y tristes.
Imagen 3. Registro Municipal. Órgano Oficial del Distrito, 1885. Ubicación: Archivo de Bogotá.
Imagen 4.
Aquí está el listado de puentes con sus direcciones, para que cuando camine por las calles del centro de la ciudad, traiga al siglo XXI el siglo XIX.
Rio / Quebrada |
Nombre |
Fecha de construcción |
Construcción |
Ubicación |
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San Francisco |
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1890 |
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Paseo de Bolívar |
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2. Del Libertador |
1890 |
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Cra. 1 Calle. 21 |
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Colonial ¿? |
Boyacá 1902 |
Calle. 19 Av. Jiménez |
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1870 |
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Cra. 3 Calle. 18 |
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1829 |
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Cra. 4 Av. Jiménez |
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1846 |
Gutiérrez 1868 |
Cra. 6 Av. Jiménez |
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1551 -1558 ¿? |
San Francisco 1664; 1882 |
Cra. 7 Av. Jiménez |
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1858 |
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Cra- 8 Av. Jiménez |
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1825 – 1830 ¿? |
Baraya 1873 |
Cra. 9. Av. Jiménez |
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1820-1860 |
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Cra. 10 Av. Jiménez |
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Colonial ¿? |
Filarmónica Telégrafo Sucre 1859-1873 |
Calle. 13 |
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Colonial ¿? |
|
Cra. 12 Calle. 12 |
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1882 |
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Cra. 12 Calle. 11 |
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1872 |
1873 ¿? |
Cra. 12B Calle. 10 |
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1887 |
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Cra. 12B Calle. 9 |
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1860-1900 ¿? |
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Cra. 12B Calle. 8 |
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1860-1900 ¿? |
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Cra. 12B Calle. 7 |
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1892 |
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Cra. 13 Calle. 6 |
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San Agustín |
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Colonial ¿? |
Bolívar 1888 |
Cra. 4 Cll.7 |
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1817 |
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Cra. 5 Cll.7 |
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1628-1630 |
1817 |
Cra. 6 Cll.7 |
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1602-1605 |
|
Cra. 7 Cll.7 |
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Colonial ¿? |
Soldados Caicedo 1872 |
Cra. 8 Cll.7 |
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1882-1884 |
|
Cra. 9 Cll.7 |
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1860-1890 |
|
Cra. 10 Cll.6 |
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San Juanito |
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1817 |
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Cr 6 Calle. 3 |
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1880-1890 ¿? |
|
Cr 7 Cll.3 |
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1884 |
|
Cr8 Calle. 3 |
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Guadalupe |
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¿? |
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Cr 2 Calle. 13 |
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Egipto |
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1884 |
|
Cr 1 Calle. 10 |
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Bibliografía
Arciniegas, G. (1992). Los nombres de Santafé y Bogotá: Bogotá quiere decir república. Santafe, colonia. Revista Credencial De Historia, 26. Recuperado de http://www.banrepcultural.org/biblioteca-virtual/credencial-historia/numero-26/los-nombres-de-santafe-y-bogota
Correa Restrepo, J. (2011). 1830-1928, Un siglo crítico: el esfuerzo empresarial colombiano. Revista Credencial De Historia, (254). Retrieved from http://www.banrepcultural.org/biblioteca-virtual/credencial-historia/numero-254/1830-1928-un-siglo-critico-el-esfuerzo-empresarial-colombiano
Mejía, G. (1999). Los años del cambio. Historia urbana de Bogotá 1820-1910. Bogotá.
Registro Municipal. Órgano Oficial del Distrito. (1885). Contrato para construcción de un puente sobre el rio San Francisco, p. 292.
Registro Municipal. Órgano Oficial del Distrito. (1886). Informe del comisionado para revisar los daños de los puentes El Carmen y Colón, p. 258.
Sabogal Bernal, S. (2006). Imagen y memoria de la transformación urbana de San Victorino. Bitácora Urbano/Territorial, (10), 234-247. Recuperado de http://www.institutodeestudiosurbanos.info/dmdocuments/cendocieu/colecci...
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