Por José Luis Fernández. Historiador Archivo de Bogotá
El Archivo de Bogotá inició su participación en las Ferias “A Tu Servicio” el día el 13 de febrero de 2026. La Plaza del Parque Santo Domingo en la localidad de Ciudad Bolívar, despertó con un vaivén de voces, risas y pasos apresurados. En el espacio dispuesto del Archivo de Bogotá se acomodó entre mesas y carpas de la Feria “A Tu Servicio”: sobre la mesa, un juego de cartas con imágenes icónicas de la localidad invitaba a detenerse, mirar y hablar.
Entre las personas que visitaron la feria se contó la asistencia de Miguel Silva Moyano, Secretario General de la Alcaldía de Bogotá. Silva Moyano se acercó al puesto del Archivo, participó en la dinámica y conversó con los enlaces; expresó su satisfacción por la forma pedagógica y cercana con la que el Archivo se aproxima a la comunidad, valorando especialmente la capacidad de la actividad para generar diálogo intergeneracional y activar memorias locales.
Miguel Silva Moyano, secretario general de la Alcaldía de Bogotá en la Feria A Tu Servicio de Ciudad Bolívar el 13 de febrero de 2026.
Las profesionales del Archivo de Bogotá recibieron a quienes se acercaron con el propósito de convertir la memoria en conversación. Las familias llegaban en pequeños grupos: abuelos tomados de la mano de sus nietos, madres y padres reconociendo escenas que habían cambiado con los años, y niños que, en su camino a la jornada de la tarde, se detenían un instante a jugar.
Actividad del juego de Concéntrese con la comunidad de Ciudad Bolívar, el 13 de febrero de 2026.
Además del juego de cartas, se presentó una trivia histórica sobre la localidad en la que los ciudadanos pudieron participar respondiendo un cuestionario de preguntas sobre la memoria y los hitos de Ciudad Bolívar.
Quienes contestaron acertadamente recibieron premios simbólicos —libros y postales del Archivo de Bogotá—, un recurso que incentivó la participación, premió el conocimiento local y permitió repartir materiales que conectan a la comunidad con las colecciones institucionales.
Actividad de la Trivia Histórica, el 13 de febrero de 2026.
En la mañana, la afluencia fue notoria: líderes sociales de mesas y miembros del comité de participación local se acercaron con interés, y hubo presencia de comunidades indígenas que aportaron miradas y relatos propios. La tarde, en contraste, trajo una calma distinta: menos gente, algunas familias y adultos mayores que retomaban la conversación iniciada en la mañana.
La dinámica de la Feria, denominada como “Concéntrese” fue sencilla y cercana: los participantes formaban parejas con las cartas, relacionando imágenes y recuerdos, mientras pequeñas trivias surgían como disparadores de historias.
Se trataba no sólo de emparejar ilustraciones, sino de contar —¿Cómo era aquí antes? ¿qué se reconoce hoy? En ese cruce entre juego y memoria, las personas encontraban un puente entre su vivencia cotidiana y la historia colectiva de la localidad. El formato resultó accesible y rápido, lo que permitió que quien quisiera, desde un niño hasta un anciano, pudiera participar sin esfuerzo. Las conversaciones que brotaron fueron diversas y conmovedoras: abuelos que remontaron cambios urbanísticos, madres que nombraron escuelas y comercios que ya no están, y jóvenes que compararon la ciudad de su infancia con la que conocen ahora.
Los relatos acumulados, acompañados por fotografías tomadas durante la jornada, dejaron una sensación palpable: el Archivo no sólo exhibía imágenes, sino que activaba memorias y generaba reflexión. La trivia, al centrarse en experiencias de los propios habitantes, acercó la institución a la comunidad de manera natural y significativa.
Desde la mirada organizativa, la experiencia mostró lecciones claras. La mañana confirmó ser el tramo horario de mayor impacto; la presencia de líderes y comunidades hizo la actividad más rica y diversa.
La disminución de la tarde sugiere posibles ajustes para mantener la visibilidad y atraer público en esa franja: una señalética más visible o actividades programadas para horas específicas podrían ayudar. Asimismo, quedó evidente el potencial de recoger breves relatos y testimonios surgidos en el juego para enriquecer los fondos locales.
Al final del día, lo que quedó fue una red de pequeñas conexiones: conversaciones que confluyeron en anécdotas, miradas que reconocieron lugares y cartas que volvieron significantes espacios cotidianos.
La intervención del Archivo de Bogotá en la Feria “A Tu Servicio” demostró que la memoria se activa desde la cercanía y la sencillez; un juego rápido, bien planteado, puede abrir puertas a la reflexión comunitaria. Es una invitación a repetir la experiencia, afinando horarios y herramientas, y a transformar esos relatos recogidos en materiales que sigan conservando y devolviendo la memoria de Ciudad Bolívar a sus habitantes.